El FC Barcelona planteará a los socios incorporar publicidad en la camiseta Pérez Farguell cree que se trata de una fuente de ingresos que hay que aprovechar Gaspart, antes reticente, ha dado luz verde a un proyecto que tendrá opositores El FC Barcelona planteará en breve a los socios incorporar publicidad en la camiseta del primer equipo con el objetivo de abrir una importante, urgente y necesaria vía de ingresos de cara al futuro. Los informes que manejan los ejecutivos del club azulgrana concluyen que la entidad no puede seguir compitiendo con los grandes clubs europeos sin explotar al menos uno de los dos grandes recursos que el Barça mantiene congelados. Uno es la publicidad en la camiseta. El otro, los ingresos por socios y abonados que son los más bajos de su nivel. El Barça lleva encargando estudios sobre el impacto de su camiseta desde hace varios años. El anterior presidente, Josep Lluís Núñez, los había utilizado para presumir de que su gestión económica y la explotación de otros recursos permitían seguir manteniendo limpia la camiseta azulgrana. Defendido históricamente como un factor diferencial con el resto del mundo, la negativa a caer en la tentación fácil de llevar publicidad fue siempre uno de los grandes argumentos económicos de la etapa de Josep Lluís Núñez. El mensaje era que la camiseta del Barça no se podía vender, lo que entonces era sinónimo de corromper. Cuando el Real Madrid estampó el primer esponsor en la camiseta, sobra decir que fue una acción demonizada desde el púlpito asambleario de Núñez, aclamado siempre por su cruzada contra la venta de un patrimonio sentimental como el uniforme barcelonista. Cambio de discurso La certeza de que el mundo podría hundirse y el Barça seguiría sin publicidad fue una bandera que Joan Gaspart siguió levantando a su llegada a la presidencia, aunque cada vez de forma menos vehemente. No hace mucho cambió su discurso al respecto sustituyendo un anterior “mientras yo sea presidente el Barça no llevará publicidad en la camiseta” por un “aguantaremos sin vender la camiseta hasta donde podamos”. El cambio, irremediable desde el punto de vista de los tiempos que corren, llegó con el nombramiento de Xavier Pérez Farguell como director general del club hace un año y medio. Analizada la situación económica del club y comparada con el resto, Farguell y su nuevo equipo no entienden que el resto de los clubs puedan aprovechar esta fuente de ingresos y el Barça no. Igualmente, están tentados de subir sustancialmente los precios de los abonos para equipararlos al resto de los equipos. A causa de la estructura tan familiar del tejido social barcelonista es muy posible que por ahora nadie se atreva a elevar los abonos. Sería una medida impopular, sobre todo a la vista de la rentabilidad deportiva de las inversiones de Joan Gaspart durante su mandato. Sin embargo, la posibilidad de abrir un debate sobre la publicidad en la camiseta ya está abierto. La directiva no puede oponerse a abrir al menos uno de los grifos cerrados por sentimentalismo y tradición histórica, dos argumentos que no cuentan para los responsables financieros del club en este momento. El presidente Gaspart, por tanto, ha dado luz verde al proyecto camiseta. La principal resistencia será de la masa social azulgrana, realmente identificada con esta protección del vil mercantilismo. Sobre todo porque el discurso oficial ha sido el de mantener a salvo la camiseta como un signo de identidad. El debate queda abierto