TWO Brazilian Legends Passed Away Dida (1934-2002) RIP http://www.espn.go.com/soccer/news/2002/0917/1433135.html http://www.soccernet.com/global/news/2002/0918/20020918dida.html http://br.news.yahoo.com/020917/16/892s.html Mauro (1930-2002) RIP http://www.miami.com/mld/miami/sports/4101672.htm http://www.espn.go.com/soccer/news/2002/0918/1433622.html http://br.news.yahoo.com/020918/6/89ge.html
historia de Dida en colombia dida was the most important brazilean that ever played In COLOMBIA, was in 1966-67 scored 33 goals with antonio rada, for Junior de barranquilla- jair, also played for junior, with less impact. QPD El "Copete" Dida" Edvaldo Alves Da Santa Rosa, DIDA, era pequeño, cabezón, bocón, con dientes grandes, con barba a medio crecer, con un copete crecido, con cara arrugada, con piernas maltratadas por los golpes, cojeaba a veces y , nunca me pude explicar, como en ese cuerpo tan pequeño podía caber tanta genialidad para jugar al fútbol. Un buen día, después de un partido de Junior y siendo niño, se me dio por invitar a DIDA a mi casa. Eso fue un escándalo en el barrio, mi casa se volvió un carnaval, mi madre, mis abuelos , tíos y mi hermana María se portaron como excelentes anfitriones. DIDA no llegó solo. Se presentó con Roberto Do Amaral, Iris de Britto y Paulo Cesar Lima. Un día que no olvidé pero cuyo recuerdo estaba escondido en la maraña de neuronas hasta cuando leí las declaraciones del Turi Fernández, el presidente que lo trajo, sobre el amor de DIDA hacia los niños. Cuando el viejo bus del Junior llegaba a la puerta del "Romelio Martínez", domingo a domingo, había una nube de niños que esperábamos al plantel para cargar maletines y agarrar manos que era la forma fácil de tener ingreso al estadio. Anoche hablamos con el maestro Antonio Rada, el cañonero original, y, en medio de la historia contada sentenció que nunca jamás había visto un jugador igual. Siempre he pensado que cuando el hombre muere y los otros lo recuerdan con nostalgia y cariño ese, que se ha ido, cumplió su propósito en la tierra. Como la zamba, que tanto bailó, DIDA se dejó llevar por la vida...y hoy se deja llevar, por los dioses eternos del fútbol, a la eternidad. Con él también se va una parte feliz de mi infancia. (Fuente: Hugo Illera, hugoillera@hotmail.com)