MetroChile
19 Aug 2006, 09:10 PM
www.estrellavalpo.cl
Cero autocrítica
Que lamentable lo que ocurre con las instituciones deportivas más importantes de la región, sumidas en agudas crisis, con una falta de respaldo masivo tremendo y ambas pésimamente mal, tanto en lo institucional como en lo deportivo.
Lo peor, es que sus máximos responsables, los dirigentes, más que buscar soluciones a los agudos problemas, apuntan con dedo acusador a todos aquellos que no se identifican con su gestión y a la prensa que lo único que hace es informar de la cruda y triste realidad en que se desenvuelven: enormes deudas, sueldos impagos, demandas y declaraciones poco afortunadas. En síntesis, cero autocrítica a sus administraciones, que a la luz de los resultados, dejan bastante que desear.
VERDE OSCURO
Wanderers, una institución llena de historia, no en vano es la más antigua del fútbol profesional chileno, después de tocar el cielo hace un lustro hoy sólo genera noticias negativas y prácticamente con la misma plana directiva se encuentra al borde del precipicio.
Simplemente, el gremio autobusero, o el grupo que los representa, no supo aprovechar todo lo bueno que hizo para sacarlo del estado en que lo tomó. Fue esta misma agrupación, la que -también en tiempo record- después de llevarlo al éxito tiene hoy sumido al club en divisiones intestinas que hacen peligrar su estabilidad.
Los dirigentes se quejan de la falta de respaldo, pero a decir verdad, durante los últimos cinco años no han mostrado creatividad, pero sí una carencia de ideas notable, difícil incluso de encontrar en un equipo de barrio, con todo el respeto que nos merece el fútbol amateur.
Ha sido justamente esa falta de iniciativa y el funcionar a puertas cerradas y sin apertura a la comunidad, lo que le ha significado que el pueblo wanderino le haya dado vuelta la espalda y extrañen más que nunca aquella masa popular que los acompañó el 2001 cuando el cuadro verde porteño alcanzó el título nacional. La soberbia y el actuar como patrones de fundo, les trajo como respuesta el abandono de la gente de las graderías y el alejamiento de jugadores emblemáticos que escaparon hartos del mal trato y de la indiferencia.
NI ORO NI CIELO
En Everton, las cosas no andanmejor y hace rato que la Corporación Deportiva va de tumbo en tumbo, bajo una administración que funciona entre cuatro paredes mientras los seguidores de la divisa oro y cielo exigen mayor claridad y resultados.
Puede ser coincidencia o no, pero lo cierto es que desde que la institución contrajo compromisos contractuales con un empresario del fútbol de todos conocido, ha ido de mal en peor. No se ha sabido nunca de algún buen negocio para el club, menos de la venta de algún jugador que le haya reportado ganancias o de un contrato conveniente para la institución. Por el contrario, se habla de una deuda millonaria que tendría Everton con el mentado representante o empresario, como prefiera llamarlo. Ahora, los términos del convenio entre las partes no se conocen públicamente, y quien lo contrajo, ya no está en el club. Por si ello no bastara, el actual presidente seguirá el ejemplo y también dejara la testera evertoniana.
¿Y quienes arreglan el embrollo?
A todo esto, ambos clubes corren el riesgo de descender o de caer a la Liguilla de Promoción, porque al final de temporada se toma en cuenta el promedio de ambos torneos (Apertura y Clausura) para determinar que equipo acompañará a Deportes Concepción (descendido por incumplimientos económicos, paradojalmente) en la Primera B el 2007.
Pero nada más fácil que echarle la culpa a la prensa de todos los males y los errores cometidos, desconociendo la tarea histórica que diarios, radios y televisión de la zona han cumplido en apoyo de las instituciones de la región, y no sólo de las deportivas.
Quizás allí radique la gran diferencia, en que los medios de comunicación tienen la obligación de informar a la opinión pública de los acontecimientos, por duros que estos sean; los dirigentes del fútbol rentado -salvo contadas excepciones- ocultan lo que les es desfavorable y sólo transmiten al exterior las cosas positivas, que desafortunadamente en los casos que tocamos, escasean. Esto, sin contar el afán de figuración que reina en el medio deportivo y que motiva a muchos a la sobreexposición.
Ojalá vengan tiempos mejores para Santiago Wanderers y Everton, sus seguidores lo merecen, porque son los que sufren y se desvelan por el club de sus amores. Es nuestro sincero deseo.
--
La parte donde dice "....actuando como patrones de fundo..."es con la cual yo mas me identifico.
Metro
Cero autocrítica
Que lamentable lo que ocurre con las instituciones deportivas más importantes de la región, sumidas en agudas crisis, con una falta de respaldo masivo tremendo y ambas pésimamente mal, tanto en lo institucional como en lo deportivo.
Lo peor, es que sus máximos responsables, los dirigentes, más que buscar soluciones a los agudos problemas, apuntan con dedo acusador a todos aquellos que no se identifican con su gestión y a la prensa que lo único que hace es informar de la cruda y triste realidad en que se desenvuelven: enormes deudas, sueldos impagos, demandas y declaraciones poco afortunadas. En síntesis, cero autocrítica a sus administraciones, que a la luz de los resultados, dejan bastante que desear.
VERDE OSCURO
Wanderers, una institución llena de historia, no en vano es la más antigua del fútbol profesional chileno, después de tocar el cielo hace un lustro hoy sólo genera noticias negativas y prácticamente con la misma plana directiva se encuentra al borde del precipicio.
Simplemente, el gremio autobusero, o el grupo que los representa, no supo aprovechar todo lo bueno que hizo para sacarlo del estado en que lo tomó. Fue esta misma agrupación, la que -también en tiempo record- después de llevarlo al éxito tiene hoy sumido al club en divisiones intestinas que hacen peligrar su estabilidad.
Los dirigentes se quejan de la falta de respaldo, pero a decir verdad, durante los últimos cinco años no han mostrado creatividad, pero sí una carencia de ideas notable, difícil incluso de encontrar en un equipo de barrio, con todo el respeto que nos merece el fútbol amateur.
Ha sido justamente esa falta de iniciativa y el funcionar a puertas cerradas y sin apertura a la comunidad, lo que le ha significado que el pueblo wanderino le haya dado vuelta la espalda y extrañen más que nunca aquella masa popular que los acompañó el 2001 cuando el cuadro verde porteño alcanzó el título nacional. La soberbia y el actuar como patrones de fundo, les trajo como respuesta el abandono de la gente de las graderías y el alejamiento de jugadores emblemáticos que escaparon hartos del mal trato y de la indiferencia.
NI ORO NI CIELO
En Everton, las cosas no andanmejor y hace rato que la Corporación Deportiva va de tumbo en tumbo, bajo una administración que funciona entre cuatro paredes mientras los seguidores de la divisa oro y cielo exigen mayor claridad y resultados.
Puede ser coincidencia o no, pero lo cierto es que desde que la institución contrajo compromisos contractuales con un empresario del fútbol de todos conocido, ha ido de mal en peor. No se ha sabido nunca de algún buen negocio para el club, menos de la venta de algún jugador que le haya reportado ganancias o de un contrato conveniente para la institución. Por el contrario, se habla de una deuda millonaria que tendría Everton con el mentado representante o empresario, como prefiera llamarlo. Ahora, los términos del convenio entre las partes no se conocen públicamente, y quien lo contrajo, ya no está en el club. Por si ello no bastara, el actual presidente seguirá el ejemplo y también dejara la testera evertoniana.
¿Y quienes arreglan el embrollo?
A todo esto, ambos clubes corren el riesgo de descender o de caer a la Liguilla de Promoción, porque al final de temporada se toma en cuenta el promedio de ambos torneos (Apertura y Clausura) para determinar que equipo acompañará a Deportes Concepción (descendido por incumplimientos económicos, paradojalmente) en la Primera B el 2007.
Pero nada más fácil que echarle la culpa a la prensa de todos los males y los errores cometidos, desconociendo la tarea histórica que diarios, radios y televisión de la zona han cumplido en apoyo de las instituciones de la región, y no sólo de las deportivas.
Quizás allí radique la gran diferencia, en que los medios de comunicación tienen la obligación de informar a la opinión pública de los acontecimientos, por duros que estos sean; los dirigentes del fútbol rentado -salvo contadas excepciones- ocultan lo que les es desfavorable y sólo transmiten al exterior las cosas positivas, que desafortunadamente en los casos que tocamos, escasean. Esto, sin contar el afán de figuración que reina en el medio deportivo y que motiva a muchos a la sobreexposición.
Ojalá vengan tiempos mejores para Santiago Wanderers y Everton, sus seguidores lo merecen, porque son los que sufren y se desvelan por el club de sus amores. Es nuestro sincero deseo.
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La parte donde dice "....actuando como patrones de fundo..."es con la cual yo mas me identifico.
Metro